Chile se ubica dentro del grupo de países con un nivel de Desarrollo Humano muy alto. Sin embargo, dentro de ese mismo grupo, es el que tiene mayor desigualdad

14-dic-2015

(Santiago, 14 diciembre 2015) La oficina mundial del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presentó hoy su Informe de Desarrollo Humano Mundial 2015, titulado: “Trabajo al servicio del Desarrollo Humano”.

Este informe examina la relación intrínseca que existe entre el trabajo y el desarrollo humano. El trabajo —que es un concepto más amplio que el empleo o el puesto de trabajo— puede contribuir al bien público al reducir la desigualdad, garantizar el sustento y empoderar a los ciudadanos. El trabajo permite a las personas participar en la sociedad y les confiere un sentido de dignidad y valía personal. Asimismo, el trabajo que implica atender y cuidar voluntariamente a otras personas fomenta la cohesión social y refuerza los vínculos entre las familias y las comunidades. Todos estos son aspectos esenciales para el desarrollo humano. No obstante, el vínculo positivo que existe entre el trabajo y el desarrollo humano no es automático. Este vínculo puede romperse en situaciones de explotación y peligro, cuando no se garantizan ni se protegen los derechos laborales, cuando no se han tomado medidas de protección social y cuando la desigualdad de oportunidades y la discriminación en el empleo aumentan y perpetúan la desigualdad socioeconómica. El trabajo puede aportar al desarrollo humano cuando se adoptan políticas dirigidas a ampliar las oportunidades de trabajo productivo, remunerado y satisfactorio, mejorar las competencias y el potencial de los trabajadores y garantizar sus derechos, seguridad y bienestar.

El Índice de Desarrollo Humano

En el marco de este Informe mundial, la oficina del PNUD en Nueva York, entregó los resultados actualizados del Índice de Desarrollo Humano (IDH) para 188 países y territorios. El IDH se calcula a partir de un conjunto de indicadores como las tasas de alfabetización, los años de escolaridad, la esperanza de vida al nacer y el ingreso per cápita. A partir de este índice se busca medir el éxito de los países en promover el desarrollo de las capacidades de las personas.

Como cada año, los valores del IDH, tanto en su valor actual como en su serie histórica, se han recalculado a partir de la mejor y más actualizada información disponible para cada país. Por lo anterior los valores y ranking de IDH publicados en este Informe Mundial 2015 NO son comparables con versiones anteriores. Las comparaciones válidas son las que se presentan al interior del Informe mundial 2015.

Este año los primeros lugares del ranking lo ocupan Noruega, Australia y Suiza. En los últimos lugares aparecen Eritrea, la República Centro Africana y Niger.

Con un valor IDH de 0,832 (en una escala de cero a uno) Chile es parte del grupo de países que muestran un nivel de desarrollo humano muy alto (valores sobre 0,800).  Se ubica en el puesto número 42 de la clasificación mundial. En América Latina y el Caribe, sólo Argentina es parte de ese mismo grupo de países.

La trayectoria del desarrollo humano de Chile en las últimas tres décadas

Una serie comparativa amplia, basada en los nuevos cálculos hechos por la oficina del PNUD en Nueva York, muestra que en las últimas tres décadas, Chile presenta un alza constante de su Índice de Desarrollo Humano. Entre 1980 y 2014, el valor del IDH de Chile aumentó de 0,636 a 0,832, lo que implica un aumento del 30,8%. La tabla A muestra el progreso de Chile en cada uno de los indicadores del IDH. Entre 1980 y 2014, la esperanza de vida al nacer registró un aumento de 13,7 años, los años promedio de escolaridad, un aumento de 3,4 años, y los años esperados de escolaridad, un aumento de 3,9 años. El INB per cápita de Chile aumentó en aproximadamente un 172,0% entre 1980 y 2014.

Esta trayectoria de largo plazo muestra que el país ha tenido la capacidad de avanzar sostenidamente en su desarrollo humano sobre la base de una combinación equilibrada de crecimiento económico y políticas públicas.

Descargar comunicado completo aquí.

Para más información

En Chile: Leire Agirreazkuenaga, leire.agirreazkuenaga@undp.org / 562 2654 1032

En Estados Unidos: Carolina Azevedo, carolina.azevedo@undp.org

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