¿Qué es la pobreza energética y cómo se experimenta en Chile? PNUD y Ministerio de Energía concluyen estudio inédito

05-feb-2018

El estudio establece cinco dimensiones que permiten examinar de manera integrada la pobreza energética en Chile. Foto de licencia libre.

Tener acceso a una fuente de energía segura, asequible y no contaminante, disponer de condiciones de habitabilidad adecuadas y promover el conocimiento del usuario: éstas son las cinco dimensiones que condicionan la pobreza energética en Chile. Es la conclusión de un estudio recientemente publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Ministerio de Energía, que sostiene que la pobreza energética restringe las posibilidades de desarrollo humano, social y económico a nivel personal como colectivo.

La investigación establece el punto de partida para la elaboración de un marco conceptual y metodológico que permita definir y medir la pobreza energética en Chile −principal objetivo del proyecto entre PNUD y Ministerio de Energía en el que se enmarca−, monitorear su situación y evolución a escala nacional, así como focalizar las acciones de política pública necesarias para superarla.

El estudio incluye un análisis profundo de la experiencia internacional, analizando las definiciones y formas de medición que países europeos como el Reino Unido, Francia o Irlanda han venido desarrollando desde los años noventa para determinar qué supone la pobreza energética, cómo afecta a las personas y de qué modo se puede abordar desde la política pública. También se revisa la experiencia latinoamericana y los avances recientes de países como México, Brasil y Perú.

Así, una de las principales conclusiones que incorpora el estudio es la constatación de que se trata de un fenómeno complejo que debe considerar no tan solo la conectividad a la energía eléctrica y su asequibilidad, sino también la satisfacción de las necesidades asociadas a los diferentes usos de la energía, así como los estándares mínimos en términos de calidad, continuidad del suministro o seguridad. Es por ello que requiere ser formalizado para un abordaje efectivo y eficiente desde la política pública.

La investigación también resalta la importancia de tener en cuenta la diversidad geográfica y climática del país y su impacto diverso en las necesidades energéticas de los hogares, así como la relevancia de que las instituciones dispongan de datos y estadísticas que permitan responder a la multiplicidad de factores que condicionan la pobreza energética.

CINCO DIMENSIONES ADAPTADAS AL CONTEXTO CHILENO

Así, el estudio establece cinco dimensiones que permiten examinar de manera integrada la pobreza energética en Chile:

  1. El acceso a la energía, así como su calidad, continuidad y seguridad
  2. La asequibilidad económica de la energía, entendida como la relación entre el gasto que los hogares destinan a la energía y su ingreso disponible
  3. Las características estructurales de las viviendas y su eficiencia energética
  4. La sustentabilidad energética, comprendida como una dimensión que garantizará la calidad energética en largo plazo en un contexto de transición y descarbonización de la energía
  5. La educación o alfabetización energética de los ciudadanos y ciudadanas, entendiendo que las opciones que toman en torno a la energía están íntimamente condicionadas por la cantidad de información y conocimientos que tienen al respecto

Paloma Toranzos, Oficial de Medio Ambiente y Energía del PNUD Chile, vincula el estudio con los retos energéticos del país. “Chile debe lograr que su matriz energética sea inclusiva, que contribuya a reducir desigualdades y mejorar la calidad de vida de las personas”, opina.

“Para esto –y como lo señalamos en nuestras 10 claves ambientales−, es necesario generar condiciones institucionales para garantizar el acceso a servicios energéticos básicos, con estándares de confiabilidad, calidad y universalidad, lo cual permitirá afianzar una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos”, añade Toranzos.

Las dimensiones que propone el estudio serán validadas por las distintas instituciones y servicios involucrados en el proyecto. En su etapa final, y tras haberse consensuado el concepto de pobreza energética, se elaborará un plan de acción que incluirá un instrumento para medirla, monitorear su evolución y orientar la toma de decisiones políticas.

La iniciativa se enmarca en los lineamientos de largo plazo de la Política Energía 2050 y el Objetivo de Desarrollo Sostenible 7, que destaca el potencial del sector energético para la reducción de las desigualdades, la generación de oportunidades productivas y la mitigación del cambio climático.

Contacto de prensa

Sergio García i Rodríguez | Coordinador Equipo Comunicaciones PNUD Chile | sergio.garcia@undp.org

PNUD En el mundo

Estás en PNUD Chile 
Ir a PNUD Global

A

Afganistán Albania Algeria Angola Arabia Saudita Argentina Armenia Azerbaiyán

B

Bahrein Bangladesh Barbados Belarús Belice Benin Bhután Bolivia Bosnia y Herzegovina Botswana Brasil Burkina Faso Burundi

C

Cabo Verde Camboya Camerún Chad Chile China Chipre Colombia Comoras Congo (República del) Congo (República Democrática del) Corea (República Popular Democrática de) Costa Rica Côte d'Ivoire Croacia Cuba

D

Djibouti

E

Ecuador Egipto El Salvador Emiratos Arabes Unidos Eritrea Etiopía

F

Filipinas

G

Gabón Gambia Georgia Ghana Guatemala Guinea Guinea Bissau Guinea Ecuatorial Guyana

H

Haití Honduras

I

India Indonesia Irán Iraq

J

Jamaica Jordania

K

Kazajstán Kenya Kirguistán Kosovo (según Res 1244 del Consejo de Seguridad ONU) Kuwait

L

Lao RDP Lesotho Líbano Liberia Libia

M

Macedonia (ex República Yugoslava de) Madagascar Malasia Malawi Maldivas Malí Marruecos Mauricio y Seychelles Mauritania México Moldova Mongolia Montenegro Mozambique Myanmar

N

Namibia Nepal Nicaragua Níger Nigeria

O

Oficina del Pacífico

P

Pakistán Panamá Papua Nueva Guinea Paraguay Perú Programa de Asistencia al Pueblo Palestino

R

República Centroafricana República Dominicana Rusia Federación de Rwanda

S

Samoa Santo Tomé y Príncipe Senegal Serbia Sierra Leona Siria Somalia Sri Lanka Sudáfrica Sudán Sudán del Sur Suriname Swazilandia

T

Tailandia Tanzania Tayikistán Timor-Leste Togo Trinidad y Tobago Túnez Turkmenistán Turquía

U

Ucrania Uganda Uruguay Uzbekistán

V

Venezuela Viet Nam

Y

Yemen

Z

Zambia Zimbabwe