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Santiago, 3 de septiembre de 2020.-

 

La pandemia del Covid-19 ha generado diversas consecuencias económicas y sociales en el país, cuyos impactos ya se han hecho sentir en la población, pero que aún están lejos de tener respuestas definitivas. El PNUD a nivel global ha proyectado que 2020 será el primer año desde su creación, en que el índice de desarrollo humano retrocederá en la mayoría de los países. Para conocer el estado de la población durante la pandemia, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en un trabajo conjunto con el Ministerio de Desarrollo Social y Familia (MDSF) –a través de la Subsecretaría de Evaluación Social- y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), levantaron en julio pasado (el momento más álgido de la alerta sanitaria) una encuesta a casi 5.000 hogares de todo el país, que permite dimensionar los impactos socioeconómicos que ha tenido la pandemia en los hogares chilenos.

 

Entre los resultados más llamativos de la Encuesta Social Covid-19 se señala que la crisis ha afectado a hogares de todos los estratos, en diversas dimensiones. Casi el 60% de los hogares declara haber disminuido sus ingresos, y casi 50% dice que éstos, simplemente, “no alcanzan”. Por otra parte, siete de cada diez hogares de los primeros dos quintiles han reducido sus gastos en alimentación y casi seis de cada diez ha dejado de pagar servicios básicos, como agua o luz. Y en casi todos los niveles, cerca de 20% de los hogares ha reducido sus gastos en educación, cerca de un tercio sus gastos en salud y la misma proporción ha aplazado el pago de deudas. 

 

Otro dato significativo que aparece en los resultados de la encuesta es que quedan de manifiesto fuertes desigualdades de género, las que se han amplificado en este período de pandemia. Por ejemplo, hombres y mujeres han dejado de trabajar en la misma proporción, pero los hombres desocupados están buscando trabajo en proporción mayor (55%) que ellas (35%). Esto se debe en parte a la fuerte desigualdad en la carga de tareas no remuneradas dentro del hogar, la cual se ha acrecentado en este período.

 

De acuerdo a la la Ministra de Desarrollo Social y Familia, Karla Rubilar, quien presentó en La Moneda los resultados de la Encuesta Social Covid-19, “estos resultados nos confirman que la pandemia ha afectado a todas las familias, pero nos permite mirar con detención a aquellos que están viviendo una situación más compleja y que requieren de un mayor apoyo en estos difíciles momentos”.

 

Por su parte, la Representante Residente del PNUD en Chile, Claudia Mojica, advirtió que la actual crisis tendrá impactos sin precedentes en el desarrollo humano de los países, pues afecta diversas dimensiones del bienestar. “Con este levantamiento de información, acompañamos los esfuerzos del Gobierno nacional para que el Estado cuente con un diagnóstico actualizado respecto de la extensión y profundidad de los impactos de la pandemia. Estos datos permitirán el diseño de respuestas para asegurar una recuperación que sea inclusiva y que no deje a nadie atrás", afirmó.

 

En tanto, la directora nacional del INE, Sandra Quijada, precisó que el levantamiento de datos se realizó durante todo el mes de julio, finalizando el 7 de agosto y se aplicó de manera telefónica, y que para ello puso a disposición el sistema de levantamiento de la Encuesta Nacional de Empleo, tanto en el diseño de la muestra como en la recolección de la información.

 

Otros datos de la encuesta

 

De acuerdo a los resultados presentados, el 59,4% de los hogares declaran haber disminuido sus ingresos totales durante la emergencia. El 41,5% de los hogares estima que sus ingresos fueron la mitad o menos de la mitad de los que tenían previo a la crisis, mientras que 3,1% declaró que los ingresos del hogar se redujeron a cero.

 

La encuesta entrega una mirada de la situación de los hogares antes y durante la emergencia respecto a la situación de ingresos y empleo. Así, si antes de la pandemia 16,5% de los hogares declaraba que su ingreso “no le alcanzaba” para financiar sus gastos, durante la emergencia este porcentaje subió a 48,8% de los hogares.

 

Respecto de la situación laboral, la encuesta muestra que, durante la emergencia un 38,4% de los hogares disminuyó el número de personas ocupadas. Como consecuencia, durante la pandemia el 27,4% de los hogares encuestados no tenía a ninguno de sus integrantes ocupado, mientras que antes de la pandemia esta proporción era de 13,9%. Al igual que en el caso de la suficiencia de ingresos, los hogares con jefatura de hogar femenina y los hogares de los dos quintiles más pobres son los que se encuentran en situación más vulnerable, con entre 30% y 40% de los hogares en esta situación.

 

Adicional a la pérdida de ingresos y de empleo, se observa que un 53,7% de los hogares redujo sus activos (vendió bienes, usó ahorros, arrendó o vendió propiedades) y el 40% de los hogares se endeudó (pidió préstamo o crédito a un banco u otra entidad financiera, a familiares, amigos, vecinos o conocidos, retiró dinero de una tarjeta de crédito o de casa comercial o usó una línea de crédito). Por otra parte, un tercio de los hogares redujo sus gastos en salud, un 55% sus gastos en alimentación y un 44% dejó de pagar servicios básicos. Estas son las principales estrategias que están usando los hogares para hacer frente a la crisis. 

 

Descarga resumen de los principales resultados aquí.

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